viernes, 3 de diciembre de 2021

SOBRE PASOS DE CENTINELA de ANTONIO DAGANZO

 


SOBRE PASOS DE CENTINELA

(Vigilia y alba entre Oriente y Occidente),

DE ANTONIO DAGANZO 


Ediciones Ruinas Circulares, Colección “Iluminaciones”.

Buenos Aires, Argentina, 2021.


                                          Por EMILIO GONZÁLEZ MARTÍNEZ

Pasos que solo escucharás si te atreves a abrir este libro de Antonio Daganzo, uno más en la brillante carrera del autor. Un paso de la lluvia al llanto, un paso del rocío al “verdín sombrío de las estatuas”. Huellas borradas por el viento frágil del estío.

¿Que guardas, centinela? ¿A quién guardas, centinela, rey sin corona?

Rey de la noche, guardaespaldas de la creación, paso a paso, siempre alerta ante el inminente asalto de lo que permanece al acecho del menor descuido para aplanar los versos hasta silenciar sus más bellos rugidos, su música más ligera.

Música que no podía estar ausente conociendo la rica trayectoria del poeta en ese campo, música que se hace presente nombrando sus instrumentos, citando obras inmortales, haciendo sonar en cada haiku la inmensa brevedad de su melodía.

Versos tejidos como en aquellos viejos telares en los que la lanzadera iba y venía dejando, de un solo golpe, nuevas combinaciones de abrigo y color, entrecruzando -como lo anuncia el poeta en las palabras iniciales- su querencia por la naturaleza y el paisaje con sutiles gotas instiladas aquí y allá de una historia amorosa sugerida, plegada, insostenible "en la fina humedad que no me abraza", en el sueño del "milagro de tu presencia".

Versos como chispas que, sin parecer ninguna, no sea extraña al fuego. Versos que nacen de un "alfabeto en llamas", otro nombre de la poesía. 

Centinela cautivo del deber de sus pasos silentes en la noche y luego heroico combatiente de las sombras. Y, de nuevo, ya escribir, fiel centinela, ojo avizor, atento a la voz que brama en lo oscuro y cuenta tus pasos.

El invierno vencido por una tibieza que mata la escarcha y anuda la fiesta del alba con la rosa naciendo sin por qué, como una orquesta remota afinando el tiempo, atroz instrumento, condena sublime de imprevistas vicisitudes y sabido final.

"Yo sigo aquí" clama el poeta, y yo agregaría: alerta y firme como un centinela despierto al amanecer sin un bostezo, escribiendo, siempre escribiendo…

En este libro podemos acreditar, una vez más, la exquisita finura de Antonio Daganzo, este poeta español en plena madurez expresiva, que no se desorienta ante amores en sombra ni ante la posibilidad de extinguir por igual -con tres versos- la lluvia y el fuego. 

Para finalizar, invito a los amantes de la poesía a sumergirse en el eco de esos poemas que Daganzo asegura que no dirá y, también, a retozar en esas eras que nunca serán tan verdes como mañana. Afirmación de lo imposible, poesía.



No hay comentarios. :