sábado, 6 de junio de 2020

Entrevista a José Urbina

José Urbina
José Urbina

José Urbina Pimentel es un historiador, docente y escritor venezolano, nacido en Boconó, población trujillana en 1965, radicado desde hace algunos años en la ciudad de Ejido, estado Mérida, ubicadas ambas en la cordillera andina del país. Luego de cumplir durante su infancia y adolescencia, las etapas de la educación primaria y secundaria en

Biografía

José Urbina Pimentel es un historiador, docente y escritor venezolano, nacido en  Boconó, población trujillana en 1965, radicado desde hace algunos años en la ciudad de Ejido, estado Mérida, ubicadas ambas en la cordillera andina del país.

Luego de cumplir durante su infancia y adolescencia, las etapas de la educación primaria y secundaria en su localidad natal, a los dieciocho años de edad se traslada a la ciudad de Mérida para cursar estudios superiores en la Universidad de Los Andes, matriculándose en las carreras de Historia y de Educación, y posteriormente, al culminarlas satisfactoriamente, continuar profundizando su formación académica a nivel de postgrado en las áreas de la Gerencia Educativa,  la Planificación Educacional y las Ciencias Políticas.

Se ha desempeñado durante treinta años como docente e investigador en diferentes instituciones de la región, siendo Profesor en la Universidad de Los Andes, la Universidad Católica Cecilio Acosta, la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, así como en varios establecimientos de educación secundaria de Mérida y Ejido.

Dentro del campo de la investigación socio-histórico-cultural, ha desarrollado varias líneas temáticas de carácter histórico y educativo, de las cuales aparecen publicadas el libro «Laboratorio de Ciencias Sociales como medio didáctico de aprendizaje» (2020, Editorial Académica Española) y como artículos en revistas científicas: «Hijos de inmigrantes colombianos en el páramo merideño, escuela y memoria cultural» (2005, Universidad de Los Andes), «La literatura y el arte del siglo XIX en Venezuela y su influencia en la construcción de un imaginario cultural republicano.» (2017, Universidad de Carabobo) y «Fundamentación del laboratorio de ciencias sociales como medio didáctico de aprendizaje». (2019, Universidad de Carabobo).

Por otro lado, la inclinación por la literatura en general, la ha compartido con la escritura, sobre todo de poesía y el relato, aunada a la novela, género en el cual viene recientemente incursionando, con la producción de «Una tara negra llegó a mi puerta» (2020), aun inédita, pero en trámites para su publicación.

Su poesía se caracteriza por una constante búsqueda de espacios vitales, donde los sueños, las emociones y los recuerdos, dentro de mundos que cabalgan entre la fantasía y la realidad, a veces tangible, a veces etérea, transitan una ruta inacabable de esperanzas, influenciado tal vez por las tempranas lecturas de Antonio Machado, Pablo Neruda y Andrés Eloy Blanco. Dentro de este estilo literario ha escrito varios poemarios, los cuales se encuentran aún inéditos.

En cuanto a la prosa, a diferencia del híbrido verso, su propuesta tiende a ser totalmente realista, concreta. Descriptiva de la vida misma, donde lo sencillo se hace complejo, y lo particular se universaliza. Su narrativa juega a la reconstrucción de la cotidianidad, como un acto secuencial, donde los pequeños detalles reclaman atención, dando saltos retrospectivos, que invitan al lector a realizar constantes viajes en el tiempo y en el espacio.

Un aspecto fundamental de su propuesta literaria es la innegable presencia de una interrelación cultural y geoespacial que se desplaza entre el campo y la ciudad, uniendo la ruralidad y lo urbano como parte esencial de los pueblos y sus habitantes, quienes tienen marcadas las raíces en cada cerro que limita sus horizontes. Es allí donde aparecen de vez en cuando, la referencia y el canto a la localía boconesa, a sus esquinas, a sus calles y gentes, y sobre todo a los colores de su geografía natural.

Es ganador del Segundo Lugar en el Concurso Literario «Tránsitos de papel» 2019, en el Género «Cuento» de la Universidad de Los Andes, con el relato «Extranjero en mi propia tierra», en espera de ser publicado por la institución convocante.

Entre su obra publicada destacan: «El poema del silencio», «La maga de la risa» y «La creciente», relatos que forman parte de «Noveles» (2020), libro de acopio de nuevos autores latinoamericanos, editado en Chile por el grupo literario «Letras y Literatura»; así, de igual manera, aparece incluido en «Proclamación de la Heredad. Boconó: Estancias y Vivencias» (1998), texto que recoge notas literarias y comentarios de autores venezolanos y extranjeros sobre Boconó, recopilados por Lourdes Dubuc de Isea

Adentrándose dentro del mundo de la comunicación virtual a través de la red, crea y administra los blogs «Ruta de la palabra» - rutadelapalabra.blogspot.com – y «Didáctica y Ciencias Sociales» – didacticaycienciassociales.blogspot.com -, en los cuales aparecen entre otras obras y lecturas de varios autores, parte de sus inquietudes intelectuales.

Actualmente adelanta el relato «El primer pecado».


Entrevista


Si bien, siempre has estado ligado al mundo de las palabras, ya que eres historiador ¿en qué momento de tu vida decidiste incursionar en el mundo de la expresión literaria?

Bueno, pienso que forma parte de un acercamiento temprano a la lectura, muy temprano, a eso de los 9 o 10 años cursando quinto grado, cuando comencé a tomar gusto por los libros. A esa edad leía los textos de mitología o de historia que podía conseguir a mi alcance, sobre todo me llamaba la atención la época medieval, e incluso periódicos, y compraba los diarios con el dinero que me daban para la merienda de la escuela; es decir que cambiaba el agradable acto de saborear unos pasteles, por un «Meridiano» o «El Nacional». Y por supuesto que la práctica de leer me brindó cierta fluidez para escribir, y ya de adolescente, recuerdo que fue cuando tenía 15 años, que escribí mis primeros poemas: unos incipientes versos, contestatarios, con ese toque rebelde que sale por los poros a esa edad, de esa necesidad de cambiar el mundo, llenos de canto insurgente. Estos son unos folios amarillentos, que aún guardo en la gaveta de los recuerdos.

Y así continué escribiendo mucha poesía, y en la época de estudiante universitario, también ensayos, hasta que sin darme cuenta, cada día quería escribir más, para expresar mundos íntimos, interiores y conectarlos con realidades, tangibles o ficticias, dedicándome pues, desde hace tiempo, a relatar.


¿Cómo sientes que ha influenciado en tus textos literarios tu experiencia como investigador socio-histórico-cultural?

Ciertamente ha influido. Es un hecho que no puedo obviar. Ha sido una gran oportunidad silente, un apoyo que siempre está ahí.

Adentrarse en la lectura y la investigación de la evolución de las sociedades, de su idiosincrasia, brinda un marco referencial fundamental para conectarse con el pensamiento y los sentimientos que se transmiten a través de la escritura, a través del conocimiento cultural y la existencia de la relación tiempo-espacio. Un ejemplo pudiera estar en esa búsqueda constante a la retrospección, que utilizo en mi manera de relatar, girando situaciones y personajes dentro de ciclos históricos.


Sé que en el mundo de la poesía has sido influenciado por Machado, Neruda y Andrés Eloy Blanco, sin embargo, en la prosa ¿quiénes te han inspirado?

A pesar de que el autor que más he leído sea a García Márquez, porque ¿a quién no le va a gustar, digo desde mi esencia como latinoamericano, esa riqueza de ideas sobre nuestra mágica forma de ser, que recrea en sus notas el célebre colombiano?, no he desarrollado mi narrativa a través de la fusión de mundos reales y fantásticos. Escribo fundamentalmente enmarcado dentro de una realidad descriptiva, creo que sin imitar a nadie, ya que sale de mis nimiedades particulares, de esa cotidianidad simple, sencilla en la que vivo.

Ahora bien, me llaman mucho la atención, por su narrativa personalista, Vargas Llosa e Isabel Allende, y por supuesto como un gran narrador descriptivo de los espacios y las realidades culturales, el gran maestro Gallegos.


Tienes un blog llamado «Ruta de la palabra», ¿cuándo decides crearlo?, ¿cuál fue tu motivación inicial?

Sí, mi blog personal, y por supuesto el de mis amigos que tienen de vez en cuando a su lado, ese «duende inquieto», o como le decimos en mi Boconó natal, «momoy», que los incita en los tiempos de «ocio» a escribir.

Hace unos años, le di forma y concreción a la idea, más como un ejercicio de ensayo y error, en la curiosidad de mis muy básicos conocimientos y destrezas tecnológicas, pero con la firme intención de poder mostrar mis poemas y otras notas acopiadas en archivos en mi computadora, o escritos a mano y guardados en viejas carpetas, así como de otros autores, tal el caso de mis amigos, mis «panas» que también escriben, y mantienen sus trabajos inéditos, en el oscuro anonimato del desconocimiento.

Y de esta manera, en medio de los rudimentos técnicos, pues logré construirlo, dándole vida en la red, y gracias al gran apoyo metodológico recibido por parte del grupo de interés literario chileno «Letras y Literatura», del cual tú formas parte, hoy muestra una imagen y una diagramación más adecuada para la interacción.


¿Sobre qué cosas escribes en el blog?

En «Ruta de la Palabra» publico principalmente mis inquietudes literarias personales, mis poesías, relatos, notas, pero también la de mis amigos poetas, que motivados por la lectura de la página, han decidido aportar sus producciones para inmiscuirse en este intercambio de ideas

Como mencioné anteriormente, también se reflejan palabras y comentarios hechos hermosos cantos para la posteridad, de grandes genios de la literatura universal.


Me has contado sobre una novela que está en trámite de publicación, la cual recibe el nombre de «Una tara negra llegó a mi puerta» ¿podrías darnos una sinopsis sobre ella?

Esta es una novela breve, muy intimista, sin diálogos, acercando a convertir en un largo monologo, que escribí como una deuda sobre una situación vivida hace años atrás, exactamente en 2015.

En ella, a partir de una penosa convalecencia por la cual pasa mi padre durante unos meses, a raíz de un aparatoso accidente, hasta que fallece, reconstruyo parte de la historia familiar, la idiosincrasia cotidiana de mi entorno, y los sinsabores y alegrías del amor filial. Cuando afirmo que era una vieja deuda por saldar, es que sé que concebí la idea, en una larga noche de desvelo de hospital, durante los días dedicados al cuidado de papá, y que al prometerme a mí mismo escribirla algún día, desde ya redactaba mentalmente en horas de silencio y soledad, páginas de una trama, que por supuesto retomada años después no es la misma.

Es una narración esencialmente realista, y descriptiva, en la cual detallo parajes, caminos, montañas, sabores, olores y amistades, y que espero ver concretada su publicación.


Para finalizar ¿cómo resumirías tu experiencia literaria hasta el momento?

Sin duda alguna, no puedo decir otra cosa que gratificante. Primero, porque desde siempre me ha permitido expresar mis emociones, sentimientos y mi visión del mundo a través de la palabra, cada vez que es necesario, y emergen como expresión de mi yo interior.

Y segundo, este 2020, a pesar de la voraz pandemia que acecha a todos por igual, ha sido para mí excepcional en lo literario, pudiendo decir inolvidable por lo prolífico en cuanto a aciertos. Muy productivo y noticioso: haber culminado de escribir la novela en enero; y casi inmediatamente, obtener el Segundo Lugar dentro del Género de Cuento, en un concurso literario abierto en 2019, por la venezolana Universidad de Los Andes; así como la inclusión de varios de mis relatos en «Noveles», texto de compilación de nuevos autores latinoamericanos, editado desde Chile por «Letras y Literatura»; y por último, la edición en Europa, aunque no es una obra de carácter literario, de un libro sobre didáctica de las Ciencias Sociales.

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1 comentario:

  1. Saludos a mis amigos, pude leer un tara negra llegó a mi puerta, y es una historia interesante historia, donde se da conocer el transitar de la vida de el auto, para llegar al punto donde se encuentra, pues es aquí donde nace el amor por las letras. Mi mas sinceras felicitaciones a José Gregorio Urbina Pimentel, Dios le siga dando vida y fuerzas para que nos siga compartiendo nuevas novelas donde relate historias, con ese exquisito don de la palabra que mi Dios le ha dado.
    Luis Mendoza
    Bogotá 07 de junio de 2021

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