Letras y literatura

viernes, 3 de diciembre de 2021

SOBRE PASOS DE CENTINELA de ANTONIO DAGANZO

diciembre 03, 2021

 


SOBRE PASOS DE CENTINELA

(Vigilia y alba entre Oriente y Occidente),

DE ANTONIO DAGANZO 


Ediciones Ruinas Circulares, Colección “Iluminaciones”.

Buenos Aires, Argentina, 2021.


                                          Por EMILIO GONZÁLEZ MARTÍNEZ

Pasos que solo escucharás si te atreves a abrir este libro de Antonio Daganzo, uno más en la brillante carrera del autor. Un paso de la lluvia al llanto, un paso del rocío al “verdín sombrío de las estatuas”. Huellas borradas por el viento frágil del estío.

¿Que guardas, centinela? ¿A quién guardas, centinela, rey sin corona?

Rey de la noche, guardaespaldas de la creación, paso a paso, siempre alerta ante el inminente asalto de lo que permanece al acecho del menor descuido para aplanar los versos hasta silenciar sus más bellos rugidos, su música más ligera.

Música que no podía estar ausente conociendo la rica trayectoria del poeta en ese campo, música que se hace presente nombrando sus instrumentos, citando obras inmortales, haciendo sonar en cada haiku la inmensa brevedad de su melodía.

Versos tejidos como en aquellos viejos telares en los que la lanzadera iba y venía dejando, de un solo golpe, nuevas combinaciones de abrigo y color, entrecruzando -como lo anuncia el poeta en las palabras iniciales- su querencia por la naturaleza y el paisaje con sutiles gotas instiladas aquí y allá de una historia amorosa sugerida, plegada, insostenible "en la fina humedad que no me abraza", en el sueño del "milagro de tu presencia".

Versos como chispas que, sin parecer ninguna, no sea extraña al fuego. Versos que nacen de un "alfabeto en llamas", otro nombre de la poesía. 

Centinela cautivo del deber de sus pasos silentes en la noche y luego heroico combatiente de las sombras. Y, de nuevo, ya escribir, fiel centinela, ojo avizor, atento a la voz que brama en lo oscuro y cuenta tus pasos.

El invierno vencido por una tibieza que mata la escarcha y anuda la fiesta del alba con la rosa naciendo sin por qué, como una orquesta remota afinando el tiempo, atroz instrumento, condena sublime de imprevistas vicisitudes y sabido final.

"Yo sigo aquí" clama el poeta, y yo agregaría: alerta y firme como un centinela despierto al amanecer sin un bostezo, escribiendo, siempre escribiendo…

En este libro podemos acreditar, una vez más, la exquisita finura de Antonio Daganzo, este poeta español en plena madurez expresiva, que no se desorienta ante amores en sombra ni ante la posibilidad de extinguir por igual -con tres versos- la lluvia y el fuego. 

Para finalizar, invito a los amantes de la poesía a sumergirse en el eco de esos poemas que Daganzo asegura que no dirá y, también, a retozar en esas eras que nunca serán tan verdes como mañana. Afirmación de lo imposible, poesía.



miércoles, 29 de septiembre de 2021

Notas sobre la filosofía del amor

septiembre 29, 2021
Para Yadi

Hablar de filosofía es difícil. Los filósofos mismos no se ponen de acuerdo en su definición: si le preguntas a varios de ellos acerca de qué sea la filosofía y cuál es su labor, alguno te dirá que es una contemplación, otro más que es una práctica, aquel otro un cambio del mundo, o un vivir acorde a la naturaleza, o a Dios, que puede (o no) ser lo mismo, y no faltará el que te diga que en realidad no es nada (o mejor dicho, es nada), que mejor es acabar con ella. Considero que sólo hay un tema más difícil que la filosofía, y ese es el amor. Y no es una mera intuición, puedo decir que es un hecho constatado: la filosofía significa amor a la sabiduría, (la palabra griega φιλοσοφια incluye el término φιλειν, que implica amar con un amor puro, un amor de amistad). Es por ello que el tema del amor es eminentemente filosófico, constituye, por decirlo con propiedad, la esencia misma del filosofar. Por ende, hablar de la filosofía del amor implica tratar de decir algo sobre el amor a la sabiduría del amor. Y, aunque curioso, esto es más que un simple juego de palabras. 
Hablemos entonces del amor. Decía Ortega y Gasset que tenemos poco conocimiento sobre la política y el amor, porque todos hablamos de ellos como si fuéramos expertos en ambos temas. Creo que Ortega daba en el punto: en la sociedad actual se repite tanto la palabra amor que muchas de las veces pierde su sentido. No se trata, claro está, de hacer un análisis meticuloso y conceptual sobre una de las experiencias más sublimes del ser humano: la lógica no tiene que acotar sin más al amor, pero tampoco podemos decir simplonamente que el amor se encuentre en el plano de lo totalmente otro que la razón. Aunque pictóricamente nos representemos la constante lucha entre la fría razón y el anhelante corazón, debemos remontar los cauces y reconocer que ambos proceden de la misma fuente: la persona humana. 
Cuando alguien ama, desea. El deseo es una tendencia inscrita en el ser humano, y deseamos distintas cosas y personas porque naturalmente somos seres limitados, necesitados e indigentes. El amor, decía Platón, es hijo de poros (el recurso, la oportunidad) y penia (la necesidad, la pobreza). Claro que se pueden desear muchas cosas de distinta índole, y esto no constituye sin más que amemos a las cosas, y aquí cabe una aclaración de prioridad de las palabras: todo amor es un deseo, pero no todo deseo es amor. 
El amor en propiedad se da entre personas, porque la necesidad antes descrita no puede saciarse con las cosas, que sólo pueden brindarse a sí mismas, pero nunca dar el reconocimiento al amante. Para que exista un ser amante, se requiere de una persona amada, porque se requiere de reciprocidad. Este carácter relacional del amor es el que considero fundamental, puesto que podemos ahondar en este acontecimiento maravilloso del amor a partir tan sólo de las relaciones que establece. Pongamos un ejemplo para establecer los términos de la relación: existe una actividad animal que se llama sensación, ésta se produce cuando algún sentido (sujeto) capta activamente alguna cualidad sensible (objeto) y entre ambos surge la sensación (actividad relacional).  El ojo que contempla la luna, el olfato que capta la fragancia de la flor, etc., denotan tal encuentro, tal correlación fundante, puesto que no existe sujeto sin objeto, mirada sin paisaje, olores sin olfato. 
Así pues, la relación amorosa establece los mismos términos: el sujeto amante, la persona amada, y la correlación misma que es el amor. La diferencia se encuentra, por supuesto, en el carácter activo y pasivo de la relación, y en la cuestión fundamental de la reciprocidad. Abundo en esta distinción. Una persona que ama está ejerciendo una actividad: amar; que es distinto de ser amado, pues ésta es una actitud pasiva. Puede suceder -y sucede tan frecuentemente que ya se ha convertido como el tema novelesco y telenovelesco por antonomasia- que existan amores no correspondidos, en donde sólo se lleva a cabo una relación amorosa de una sola vía: el amante que ama infructuosamente a su ser amado. Pero lo dichoso del amor personal es precisamente la reciprocidad. En el ámbito de lo humano el otro siempre representará un espejo incompleto: el otro es un yo que no soy yo: el otro es un objeto para mí, pero yo soy, a la par, objeto de ese sujeto. La reciprocidad del amor implica que el amante se transfigure en amado y viceversa, a eso aspira el verdadero amor que se nutre y reproduce cuando dos personas se aman.
Aún más, el amor intenta la con-fusión de los amantes; esto se puede ver desde el beso, pasando por el acto sexual, y llegando incluso a una unidad que va más allá de lo estrictamente físico. El amor une en una clase de unidad que fusiona, en tanto que el odio separa hacia la individualidad que divide; esta es una idea que un filósofo griego, Empédocles de Agrigento, atribuía a todo el cosmos. De esta idea del amor que une proviene la famosa representación de la media naranja, de sabernos necesitados como individuos, pero sentirnos plenos, como complementados, en el amor. Pero el uno que constituyen los dos que aman busca, aunque sea por un breve instante, la total unión con el otro: ser la misma mente, latir con el mismo corazón, ceder su nombre y ser el otro y dejar de ser sí mismo. Por ello Octavio Paz describió adecuadamente al amor en un poema eterno, por vigente:

“amar es combatir, si dos se besan
El mundo cambia, encarnan los deseos
El pensamiento encarna, brotan alas
En las espaldas del esclavo, el mundo
Es real y tangible, el vino es vino,
El pan vuelve a saber, el agua es agua, 
Amar es combatir, es abrir puertas,
De ser dejar de ser fantasmas con un número
A perpetua cadena condenado
Por un amo sin rostro; 
El mundo cambia 
Si dos se miran y ser reconocen
Amar es desnudarse de los nombres […]”

Ese desnudarse de los nombres es dejar de ser uno mismo, libre de las ataduras del yo, y siendo libres con, en y por la persona amada. 

lunes, 26 de octubre de 2020

Esto es LA GUERRA (GUERRA Y PAZ de León N Tolstoi)

octubre 26, 2020

  León N Tolstoi (1828-1910) fue un excelente relator ruso que nos dejo gran material de calidad para leer. Podemos recomendar de este autor obras como Ana Karenina o La muerte de Ivan Illych.  Pero, a la hora de comentar sobre la recomendación de obras ambiciosas pocas escapan al sutil encanto de Guerra y Paz. Esta obra monumental trata de los continuos choques y amoríos de cuatro familias rusas en los tiempos de las invasiones napoleónicas. Es más: como concentrándose en el espacio de la total validez en la narrativa, se relatan batallas directas. Tolstoi fue corresponsal en la Guerra de Crimea, entre ingleses y rusos, y esa difícil experiencia le ayudo a describir los partes militares y las escenas de batallas que se describen en la novela.
  Peri también aborda contenidos más elementales. Por ejemplo, el amorío entre Natasha y Andrés, el fallido matrimonio de Pierre con Elena por quien finalmente se ve en la obligación el propio Pierre en rescatar su honor , batiéndose a duelo de pistolas con el amante de su esposa, etc. 
  El general Kutusov, quien diera la victoria rusa en 1812 sobre el invasor, es vuelto un personaje satírico, pero sabio. De los personajes históricos de la novela es el más trabajado.
  Es una obra sumamente nutritiva, con personajes bien trabajados y un final vibrante. Su mensaje es claro: el verdadero héroe de las guerra es el propio pueblo ruso. Así que...¡a disfrutarlo!

#Tolstoi  #GuerraYPaz  #NovelaClásica

escrito por Yamil Artigas

viernes, 11 de septiembre de 2020

El burrito MÁS famoso (PLATERO Y YO de J. R. JIMENEZ)

septiembre 11, 2020

   Juan Ramón Jimenez(1881-1958) fue un admirable poeta español, ganador, entre otros premios, del ilustre Premio Nobel (1956). Su libro más famoso es del cual quiero hacer unas simples referencias en este blog.
   Su primera edición data de 1914. En el libro encontramos episodios determinados que intentan recrear la naturaleza de Platero, un asno manso. Ademas hay otros animales igualmente dóciles en la cuadra de Moguer: Diana la perrita, la cabra, Darbón el veterinario, el niño tonto, la niña chica, la tísica...Todos tienen cierta relación, algunos de dependencia, con la simpleza del asno. Platero es tan manso que lleva en sus espaldas al poeta, un hombre que los niños, en un arrebato de travesura, llaman "El loco".
   Parece no salir, este libro, de su esfera delineada; pero la lectura de su contenido guarda la eterna fragancia de su primera vez. Es decir que , si la leemos por primera vez a los diez años (yo lo leí por primera vez a los catorce, pero es un libro recomendado para niños) eso no supone que a los veinte o a los treinta no se disfrute su lectura como la primera vez.
   Los últimos cuatro capítulos son para el quiebre emocional. A eso se le debe agregar que Jimenez no nos prepara para ese desenlace y, para colmo, los capítulos titulados Melancolía y Nostalgia ciñen una barrera en nuestras emociones solo consolidadas con el llanto.
   Cierra así la obra de Jimenez en su cumbre, y uno de los libros poéticos más tristes que hayan sido dedicados a los niños.

miércoles, 19 de agosto de 2020

Un romance prohibido (al menos por las convenciones sociales) ANA KARENINA de LEÓN TOLSTÓI

agosto 19, 2020

   El año 1.877 dio a luz una de las más grandes novelas de la historia de la humanidad. León N. Tolstói (1.828-1910), quien años atrás había maravillado al mundo con su Guerra y Paz, volvía a golpear duro con una novela de más de setecientas páginas y nueve partes y cuyo percance movilizador resulto en la relación amorosa entre la protagonista, Ana (casada con Alejo Karenina) y Wronsky. A medida que avanza la trama nos vemos rodeados de soldados, infidelidades y grandiosas muestras de dinero, multitudes y poder. 
   ¿Qué induce a Ana tener una relación paralela con el protagonista masculino? La trama nos ayuda a entenderlo mejor, desde el principio. Vemos como el hermano de Ana, Esteban, tiene un amorío a pesar de estar casado con una mujer conocida como Dolly y con quien tiene varios hijos, niños y niñas. Es decir, que el ambiente modifica al individuo en semejante percance, volviendo corruptores a la gran mayoría de personajes que no se someten bajo ningún influjo humano o divino, justificando por sus acciones la conducta de quienes los rodean. Incluso Dolly nos mostrara, más adelante, hasta que punto este aire le perjudica.
   Intentando demostrar que, entre esas maldades, existe bondad y honradez, Tolstói describe a esos morbosos personajes como agradables. Aunque, a decir verdad, de los pocos personajes que la novela excluye como "casos distintos" son Levine y Kitty. Con sus infantiles caprichos, que a lo largo de la novela son satisfechos, vemos el lado genuino de una relación, como diría Kitty, "madura y respetable".
   La hipocresía en este libro es tal que el desenlace final de Ana sera el corcho de la botella con el que se cierra una de las más gloriosas páginas de la literatura universal.
   

sábado, 6 de junio de 2020

Entrevista a José Urbina

junio 06, 2020
José Urbina
José Urbina

José Urbina Pimentel es un historiador, docente y escritor venezolano, nacido en Boconó, población trujillana en 1965, radicado desde hace algunos años en la ciudad de Ejido, estado Mérida, ubicadas ambas en la cordillera andina del país. Luego de cumplir durante su infancia y adolescencia, las etapas de la educación primaria y secundaria en

Biografía

José Urbina Pimentel es un historiador, docente y escritor venezolano, nacido en  Boconó, población trujillana en 1965, radicado desde hace algunos años en la ciudad de Ejido, estado Mérida, ubicadas ambas en la cordillera andina del país.

Luego de cumplir durante su infancia y adolescencia, las etapas de la educación primaria y secundaria en su localidad natal, a los dieciocho años de edad se traslada a la ciudad de Mérida para cursar estudios superiores en la Universidad de Los Andes, matriculándose en las carreras de Historia y de Educación, y posteriormente, al culminarlas satisfactoriamente, continuar profundizando su formación académica a nivel de postgrado en las áreas de la Gerencia Educativa,  la Planificación Educacional y las Ciencias Políticas.

Se ha desempeñado durante treinta años como docente e investigador en diferentes instituciones de la región, siendo Profesor en la Universidad de Los Andes, la Universidad Católica Cecilio Acosta, la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, así como en varios establecimientos de educación secundaria de Mérida y Ejido.

Dentro del campo de la investigación socio-histórico-cultural, ha desarrollado varias líneas temáticas de carácter histórico y educativo, de las cuales aparecen publicadas el libro «Laboratorio de Ciencias Sociales como medio didáctico de aprendizaje» (2020, Editorial Académica Española) y como artículos en revistas científicas: «Hijos de inmigrantes colombianos en el páramo merideño, escuela y memoria cultural» (2005, Universidad de Los Andes), «La literatura y el arte del siglo XIX en Venezuela y su influencia en la construcción de un imaginario cultural republicano.» (2017, Universidad de Carabobo) y «Fundamentación del laboratorio de ciencias sociales como medio didáctico de aprendizaje». (2019, Universidad de Carabobo).

Por otro lado, la inclinación por la literatura en general, la ha compartido con la escritura, sobre todo de poesía y el relato, aunada a la novela, género en el cual viene recientemente incursionando, con la producción de «Una tara negra llegó a mi puerta» (2020), aun inédita, pero en trámites para su publicación.

Su poesía se caracteriza por una constante búsqueda de espacios vitales, donde los sueños, las emociones y los recuerdos, dentro de mundos que cabalgan entre la fantasía y la realidad, a veces tangible, a veces etérea, transitan una ruta inacabable de esperanzas, influenciado tal vez por las tempranas lecturas de Antonio Machado, Pablo Neruda y Andrés Eloy Blanco. Dentro de este estilo literario ha escrito varios poemarios, los cuales se encuentran aún inéditos.

En cuanto a la prosa, a diferencia del híbrido verso, su propuesta tiende a ser totalmente realista, concreta. Descriptiva de la vida misma, donde lo sencillo se hace complejo, y lo particular se universaliza. Su narrativa juega a la reconstrucción de la cotidianidad, como un acto secuencial, donde los pequeños detalles reclaman atención, dando saltos retrospectivos, que invitan al lector a realizar constantes viajes en el tiempo y en el espacio.

Un aspecto fundamental de su propuesta literaria es la innegable presencia de una interrelación cultural y geoespacial que se desplaza entre el campo y la ciudad, uniendo la ruralidad y lo urbano como parte esencial de los pueblos y sus habitantes, quienes tienen marcadas las raíces en cada cerro que limita sus horizontes. Es allí donde aparecen de vez en cuando, la referencia y el canto a la localía boconesa, a sus esquinas, a sus calles y gentes, y sobre todo a los colores de su geografía natural.

Es ganador del Segundo Lugar en el Concurso Literario «Tránsitos de papel» 2019, en el Género «Cuento» de la Universidad de Los Andes, con el relato «Extranjero en mi propia tierra», en espera de ser publicado por la institución convocante.

Entre su obra publicada destacan: «El poema del silencio», «La maga de la risa» y «La creciente», relatos que forman parte de «Noveles» (2020), libro de acopio de nuevos autores latinoamericanos, editado en Chile por el grupo literario «Letras y Literatura»; así, de igual manera, aparece incluido en «Proclamación de la Heredad. Boconó: Estancias y Vivencias» (1998), texto que recoge notas literarias y comentarios de autores venezolanos y extranjeros sobre Boconó, recopilados por Lourdes Dubuc de Isea

Adentrándose dentro del mundo de la comunicación virtual a través de la red, crea y administra los blogs «Ruta de la palabra» - rutadelapalabra.blogspot.com – y «Didáctica y Ciencias Sociales» – didacticaycienciassociales.blogspot.com -, en los cuales aparecen entre otras obras y lecturas de varios autores, parte de sus inquietudes intelectuales.

Actualmente adelanta el relato «El primer pecado».


Entrevista


Si bien, siempre has estado ligado al mundo de las palabras, ya que eres historiador ¿en qué momento de tu vida decidiste incursionar en el mundo de la expresión literaria?

Bueno, pienso que forma parte de un acercamiento temprano a la lectura, muy temprano, a eso de los 9 o 10 años cursando quinto grado, cuando comencé a tomar gusto por los libros. A esa edad leía los textos de mitología o de historia que podía conseguir a mi alcance, sobre todo me llamaba la atención la época medieval, e incluso periódicos, y compraba los diarios con el dinero que me daban para la merienda de la escuela; es decir que cambiaba el agradable acto de saborear unos pasteles, por un «Meridiano» o «El Nacional». Y por supuesto que la práctica de leer me brindó cierta fluidez para escribir, y ya de adolescente, recuerdo que fue cuando tenía 15 años, que escribí mis primeros poemas: unos incipientes versos, contestatarios, con ese toque rebelde que sale por los poros a esa edad, de esa necesidad de cambiar el mundo, llenos de canto insurgente. Estos son unos folios amarillentos, que aún guardo en la gaveta de los recuerdos.

Y así continué escribiendo mucha poesía, y en la época de estudiante universitario, también ensayos, hasta que sin darme cuenta, cada día quería escribir más, para expresar mundos íntimos, interiores y conectarlos con realidades, tangibles o ficticias, dedicándome pues, desde hace tiempo, a relatar.


¿Cómo sientes que ha influenciado en tus textos literarios tu experiencia como investigador socio-histórico-cultural?

Ciertamente ha influido. Es un hecho que no puedo obviar. Ha sido una gran oportunidad silente, un apoyo que siempre está ahí.

Adentrarse en la lectura y la investigación de la evolución de las sociedades, de su idiosincrasia, brinda un marco referencial fundamental para conectarse con el pensamiento y los sentimientos que se transmiten a través de la escritura, a través del conocimiento cultural y la existencia de la relación tiempo-espacio. Un ejemplo pudiera estar en esa búsqueda constante a la retrospección, que utilizo en mi manera de relatar, girando situaciones y personajes dentro de ciclos históricos.


Sé que en el mundo de la poesía has sido influenciado por Machado, Neruda y Andrés Eloy Blanco, sin embargo, en la prosa ¿quiénes te han inspirado?

A pesar de que el autor que más he leído sea a García Márquez, porque ¿a quién no le va a gustar, digo desde mi esencia como latinoamericano, esa riqueza de ideas sobre nuestra mágica forma de ser, que recrea en sus notas el célebre colombiano?, no he desarrollado mi narrativa a través de la fusión de mundos reales y fantásticos. Escribo fundamentalmente enmarcado dentro de una realidad descriptiva, creo que sin imitar a nadie, ya que sale de mis nimiedades particulares, de esa cotidianidad simple, sencilla en la que vivo.

Ahora bien, me llaman mucho la atención, por su narrativa personalista, Vargas Llosa e Isabel Allende, y por supuesto como un gran narrador descriptivo de los espacios y las realidades culturales, el gran maestro Gallegos.


Tienes un blog llamado «Ruta de la palabra», ¿cuándo decides crearlo?, ¿cuál fue tu motivación inicial?

Sí, mi blog personal, y por supuesto el de mis amigos que tienen de vez en cuando a su lado, ese «duende inquieto», o como le decimos en mi Boconó natal, «momoy», que los incita en los tiempos de «ocio» a escribir.

Hace unos años, le di forma y concreción a la idea, más como un ejercicio de ensayo y error, en la curiosidad de mis muy básicos conocimientos y destrezas tecnológicas, pero con la firme intención de poder mostrar mis poemas y otras notas acopiadas en archivos en mi computadora, o escritos a mano y guardados en viejas carpetas, así como de otros autores, tal el caso de mis amigos, mis «panas» que también escriben, y mantienen sus trabajos inéditos, en el oscuro anonimato del desconocimiento.

Y de esta manera, en medio de los rudimentos técnicos, pues logré construirlo, dándole vida en la red, y gracias al gran apoyo metodológico recibido por parte del grupo de interés literario chileno «Letras y Literatura», del cual tú formas parte, hoy muestra una imagen y una diagramación más adecuada para la interacción.


¿Sobre qué cosas escribes en el blog?

En «Ruta de la Palabra» publico principalmente mis inquietudes literarias personales, mis poesías, relatos, notas, pero también la de mis amigos poetas, que motivados por la lectura de la página, han decidido aportar sus producciones para inmiscuirse en este intercambio de ideas

Como mencioné anteriormente, también se reflejan palabras y comentarios hechos hermosos cantos para la posteridad, de grandes genios de la literatura universal.


Me has contado sobre una novela que está en trámite de publicación, la cual recibe el nombre de «Una tara negra llegó a mi puerta» ¿podrías darnos una sinopsis sobre ella?

Esta es una novela breve, muy intimista, sin diálogos, acercando a convertir en un largo monologo, que escribí como una deuda sobre una situación vivida hace años atrás, exactamente en 2015.

En ella, a partir de una penosa convalecencia por la cual pasa mi padre durante unos meses, a raíz de un aparatoso accidente, hasta que fallece, reconstruyo parte de la historia familiar, la idiosincrasia cotidiana de mi entorno, y los sinsabores y alegrías del amor filial. Cuando afirmo que era una vieja deuda por saldar, es que sé que concebí la idea, en una larga noche de desvelo de hospital, durante los días dedicados al cuidado de papá, y que al prometerme a mí mismo escribirla algún día, desde ya redactaba mentalmente en horas de silencio y soledad, páginas de una trama, que por supuesto retomada años después no es la misma.

Es una narración esencialmente realista, y descriptiva, en la cual detallo parajes, caminos, montañas, sabores, olores y amistades, y que espero ver concretada su publicación.


Para finalizar ¿cómo resumirías tu experiencia literaria hasta el momento?

Sin duda alguna, no puedo decir otra cosa que gratificante. Primero, porque desde siempre me ha permitido expresar mis emociones, sentimientos y mi visión del mundo a través de la palabra, cada vez que es necesario, y emergen como expresión de mi yo interior.

Y segundo, este 2020, a pesar de la voraz pandemia que acecha a todos por igual, ha sido para mí excepcional en lo literario, pudiendo decir inolvidable por lo prolífico en cuanto a aciertos. Muy productivo y noticioso: haber culminado de escribir la novela en enero; y casi inmediatamente, obtener el Segundo Lugar dentro del Género de Cuento, en un concurso literario abierto en 2019, por la venezolana Universidad de Los Andes; así como la inclusión de varios de mis relatos en «Noveles», texto de compilación de nuevos autores latinoamericanos, editado desde Chile por «Letras y Literatura»; y por último, la edición en Europa, aunque no es una obra de carácter literario, de un libro sobre didáctica de las Ciencias Sociales.

miércoles, 13 de mayo de 2020

AVIADORES en SUDAMÉRICA (VUELO NOCTURNO de A. SAINT EXUPERY)

mayo 13, 2020
   Antes que los estrépitos de la segunda guerra mundial colapsaran con el cotidiano progreso, este parecía no acabarse. Fueron muchos los adelantos de esos tiempos; uno de los mas destacados fue la comunicación, ya sea en radio, cine, buques o aviones.
   En el suelo de Sudamerica, en donde se desarrolla la intensidad de este libro, Riviere debe tomar decisiones difíciles; por ejemplo, decidir cual avión habrá de aterrizar. Fruto de su experiencia con los aviones de reconocimiento y correo, Antoine de Saint Exupery (1900-1944) desarrollo, en su pasión, todo tipo de interpretaciones no ajenas, completamente, a su experiencia. Riviere, por ejemplo, personifica al jefe de las comunicaciones nocturnas que unen a Buenos Aires con distintas ciudades; desde la Patagonia argentina, hasta la ciudad de Santiago, pasando por Asunción, Montevideo, Mendoza, Porto Alegre y Florianapolis. Uno de sus mejores pilotos, Fabien, se encuentra, con su nave, al sur de la Argentina en medio de una tormenta. Todas las ciudades argentinas de la zona no le abalan el permiso para aterrizar en sus pistas. Fabien vuela alto para luego percatarse de que esta sobre el Mar Argentino. Mientras realiza sus intrépidas maniobras, Reviere estará en la base de mandos de Buenosa Aires, supervisandolo todo, e intentando calmar a la esposa del piloto extraviado. Concluida la tormenta, el informe oficial dará una terrible novedad.
   Dibujado casi al mismo estilo que El Principito, Vuelo Nocturno es un homenaje a los héroes de la aviación, quienes, arriesgando su vida, hicieron más sencilla las vidas de una infinidad enorme de personas. Pero, secretamente, también es un vaticinio inescrutable al trágico fin de Antoine de Saint Exupery cuando un aviador lo derribo durante la segunda guerra mundial.

 escrito por Yamil Leonel Rogelio Artigas
#VueloNocturno #SaintExupery

lunes, 27 de abril de 2020

Dionisio de Halicarnaso

abril 27, 2020
Historia y retórica, fueron estas categorías en las que se destacó Dionisio de Halicarnaso, autor griego de cuya vida todo lo que se conoce se encuentra plasmado en su obra. Origen de Dionisio Para obtener detalles acerca de la vida de Dionisio es necesario recurrir a su obra. Este autor nacido entre el 60 y el 55 a.C en la ciudad de Halicarnaso fue hijo de un hombre llamado Alejandro.
Dionisio de Halicarnaso
Dionisio de Halicarnaso
Imagen de Wikimedia

Historia y retórica, fueron las categorías en las que se destacó Dionisio de Halicarnaso, autor griego de cuya vida todo lo que se conoce se encuentra plasmado en su obra.

Origen de Dionisio

Este autor nacido entre el 60 y el 55 a.C en la ciudad de Halicarnaso fue hijo de un hombre llamado Alejandro. En el año 30 a.C se trasladaría a Roma, ciudad en la que se radicó por 22 años, período en el que adoptaría el latín como lenguaje aprendido y obtendría conocimientos de las antigüedades romanas, situación que le favorecería tiempo después para escribir sus libros de Arqueología.

Mientras estuvo en Roma ejerció como maestro de retórica, pero sus clases no eran impartidas en una escuela pública sino de forma particular a personas como Ammeo, Rufo Metilio, Gneo Pompeyo Gemino, Elio Tuberón; a quienes luego el historiador dedicaría parte de sus obras retóricas.

Dionisio, además, hizo énfasis en los escasos aportes realizados por Platón y Tucídides con relación al futuro orador. Contaba con una amplitud mental que superaba a la de muchos aticistas griegos y romanos y, al igual que Cicerón, consideraba la obra de Demóstenes como el epítome de la elocuencia.

Para el año 7 a.C tras conocerse la composición de un compendio de su obra Arqueología no se tuvo más noticias acerca de su actividad literaria, por lo que se supone pudo haber fallecido, hecho que podría estar sustentado en el mal estado de salud que venía presentando.

Estilo de Dionisio

En muchos de los textos escritos por Dionisio de Halicarnaso se evidenció una marcada postura del autor en favor del aticismo, siendo este, un estilo que hacía referencia a la delicadeza y elegancia de los escritores y oradores atenienses de cuyos exponentes destacaron Apolodoro de Pérgamo y Cecilio de Calates. Gracias a la adopción de estas nociones aticistas las obras de Dionisio se vieron dotadas de clasicismo, mostrando en Arqueología lo mejor de sus habilidades en la retórica, en donde además puso de manifiesto su intención de imitar el estilo de otros autores como Demóstenes, Isócrates y Lisias, tomando lo mejor de cada uno.

En el caso de Isócrates, Dionisio tomó la precaución de evitar el hiato, haciendo uso en cambio de una prosa periódica, mientras que de Demóstenes aplicó la osadía de sus metáforas. Es así como en Arqueología romana Dionisio le asigna a la historia un tono retórico y placentero que iba en contra de lo usado por Polibio en su versión.

En lo que respecta al léxico empleado por Dionisio en sus obras retóricas, este representa una mezcla de palabras del lenguaje corriente con aquellas pertenecientes a la lengua poética, utilizando nombres metafóricos en sustitución de un vocabulario técnico del cual carecía.

Obra de Dionisio de Halicarnaso

La mayoría de las obras que conformaron el trabajo de Dionisio de Halicarnaso surgieron durante su estancia en Roma en las que se esforzó por exponer la historia de la ciudad y efectuar una crítica literaria de grandes exponentes como Demóstenes, Lisias y Tucídides, entre otros. En el ámbito de la crítica literaria y la retórica, Dionisio de Halicarnaso daría muestras de su talento escribiendo obras como Sobre Tucídides, Sobre Dinarco, Sobre la mímesis, Sobre el estilo de Demóstenes, Sobre la colocación de las palabras y Sobre los oradores antiguos.

Arqueología romana: Consagración de Dionisio como historiador

No obstante, su trayectoria literaria llegaría a la cumbre con Antigüedades romanas o Arqueología romana, obra en la que el autor muestra la historia de Roma, abarcando desde el periodo mítico hasta llegar al inicio de la primera guerra púnica. Para su realización Dionisio de Halicarnaso se tomaría un periodo de dos décadas, iniciando su publicación en el año 8 a.C, siendo el griego el lenguaje usado para su composición.

Con esta obra el autor intentó relevar el trabajo que había estado llevando a cabo Polibio en su historia de Roma. Basándose en ello, Dionisio toma la iniciativa de poner en marcha su narración desde los tiempos primitivos de la ciudad hasta llegar al año 264 a.C, etapa en la que inicia la historia de Polibio.

En lo que respecta a la estructura, Arqueología romana se compone de 20 libros de los cuales 9 se encuentran preservados íntegros, mientras que el 10 y 11 están casi en su totalidad y el resto se encuentra incompleto. No obstante, es posible encontrar fragmentos del trabajo de Dionisio de Halicarnaso en escritos de Constantino Porfirogéneta, así como en un epítome descubierto en un manuscrito de Milan por Angelo Mai. También es posible encontrar vestigios de esta obra en los 3 primeros libros de Apiano y en las biografías de los autores Camilo y Coroliano de Plutarco.

El propósito principal de Dionisio con la creación de Arqueología romana fue el de generar una conciliación entre los griegos y el gobierno del Imperio Romano, haciendo énfasis en las cualidades de sus conquistadores. Para Dionisio la historia es filosofía que se predica con ejemplos, lema que adoptaría del punto de vista de los retóricos griegos.

En la realización de esta obra el autor recurrió a la consulta de las mejores fuentes, siendo su trabajo y el de Tito Livio considerados como los únicos en relatar de forma detallada la historia temprana de Roma.

En esta obra Dionisio no deja margen a la duda o la incertidumbre, ahondando en cada detalle de la Historia de la ciudad y haciendo referencia de numerosos documentos históricos. Junto con esto, Dionisio deja en claro su talento retórico introduciendo extensos discursos y narraciones de las batallas y combates más destacados.

Fuentes
- Historia y Biografía: Dionisio de Halicarnaso. Por Leydy Montoya
- Ruiza, M., Fernández, T. y Tamaro, E. (2004). Biografia de Dionisio de Halicarnaso. En Biografías y Vidas - La enciclopedia biográfica en línea. Barcelona (España).
- La web de las biografías: Dionisio de Halicarnaso (s. I d.C.). Por Teresa Jiménez Calvente.