Letras y literatura

lunes, 26 de octubre de 2020

Esto es LA GUERRA (GUERRA Y PAZ de León N Tolstoi)

octubre 26, 2020

  León N Tolstoi (1828-1910) fue un excelente relator ruso que nos dejo gran material de calidad para leer. Podemos recomendar de este autor obras como Ana Karenina o La muerte de Ivan Illych.  Pero, a la hora de comentar sobre la recomendación de obras ambiciosas pocas escapan al sutil encanto de Guerra y Paz. Esta obra monumental trata de los continuos choques y amoríos de cuatro familias rusas en los tiempos de las invasiones napoleónicas. Es más: como concentrándose en el espacio de la total validez en la narrativa, se relatan batallas directas. Tolstoi fue corresponsal en la Guerra de Crimea, entre ingleses y rusos, y esa difícil experiencia le ayudo a describir los partes militares y las escenas de batallas que se describen en la novela.
  Peri también aborda contenidos más elementales. Por ejemplo, el amorío entre Natasha y Andrés, el fallido matrimonio de Pierre con Elena por quien finalmente se ve en la obligación el propio Pierre en rescatar su honor , batiéndose a duelo de pistolas con el amante de su esposa, etc. 
  El general Kutusov, quien diera la victoria rusa en 1812 sobre el invasor, es vuelto un personaje satírico, pero sabio. De los personajes históricos de la novela es el más trabajado.
  Es una obra sumamente nutritiva, con personajes bien trabajados y un final vibrante. Su mensaje es claro: el verdadero héroe de las guerra es el propio pueblo ruso. Así que...¡a disfrutarlo!

#Tolstoi  #GuerraYPaz  #NovelaClásica

escrito por Yamil Artigas

viernes, 11 de septiembre de 2020

El burrito MÁS famoso (PLATERO Y YO de J. R. JIMENEZ)

septiembre 11, 2020

   Juan Ramón Jimenez(1881-1958) fue un admirable poeta español, ganador, entre otros premios, del ilustre Premio Nobel (1956). Su libro más famoso es del cual quiero hacer unas simples referencias en este blog.
   Su primera edición data de 1914. En el libro encontramos episodios determinados que intentan recrear la naturaleza de Platero, un asno manso. Ademas hay otros animales igualmente dóciles en la cuadra de Moguer: Diana la perrita, la cabra, Darbón el veterinario, el niño tonto, la niña chica, la tísica...Todos tienen cierta relación, algunos de dependencia, con la simpleza del asno. Platero es tan manso que lleva en sus espaldas al poeta, un hombre que los niños, en un arrebato de travesura, llaman "El loco".
   Parece no salir, este libro, de su esfera delineada; pero la lectura de su contenido guarda la eterna fragancia de su primera vez. Es decir que , si la leemos por primera vez a los diez años (yo lo leí por primera vez a los catorce, pero es un libro recomendado para niños) eso no supone que a los veinte o a los treinta no se disfrute su lectura como la primera vez.
   Los últimos cuatro capítulos son para el quiebre emocional. A eso se le debe agregar que Jimenez no nos prepara para ese desenlace y, para colmo, los capítulos titulados Melancolía y Nostalgia ciñen una barrera en nuestras emociones solo consolidadas con el llanto.
   Cierra así la obra de Jimenez en su cumbre, y uno de los libros poéticos más tristes que hayan sido dedicados a los niños.

miércoles, 19 de agosto de 2020

Un romance prohibido (al menos por las convenciones sociales) ANA KARENINA de LEÓN TOLSTÓI

agosto 19, 2020

   El año 1.877 dio a luz una de las más grandes novelas de la historia de la humanidad. León N. Tolstói (1.828-1910), quien años atrás había maravillado al mundo con su Guerra y Paz, volvía a golpear duro con una novela de más de setecientas páginas y nueve partes y cuyo percance movilizador resulto en la relación amorosa entre la protagonista, Ana (casada con Alejo Karenina) y Wronsky. A medida que avanza la trama nos vemos rodeados de soldados, infidelidades y grandiosas muestras de dinero, multitudes y poder. 
   ¿Qué induce a Ana tener una relación paralela con el protagonista masculino? La trama nos ayuda a entenderlo mejor, desde el principio. Vemos como el hermano de Ana, Esteban, tiene un amorío a pesar de estar casado con una mujer conocida como Dolly y con quien tiene varios hijos, niños y niñas. Es decir, que el ambiente modifica al individuo en semejante percance, volviendo corruptores a la gran mayoría de personajes que no se someten bajo ningún influjo humano o divino, justificando por sus acciones la conducta de quienes los rodean. Incluso Dolly nos mostrara, más adelante, hasta que punto este aire le perjudica.
   Intentando demostrar que, entre esas maldades, existe bondad y honradez, Tolstói describe a esos morbosos personajes como agradables. Aunque, a decir verdad, de los pocos personajes que la novela excluye como "casos distintos" son Levine y Kitty. Con sus infantiles caprichos, que a lo largo de la novela son satisfechos, vemos el lado genuino de una relación, como diría Kitty, "madura y respetable".
   La hipocresía en este libro es tal que el desenlace final de Ana sera el corcho de la botella con el que se cierra una de las más gloriosas páginas de la literatura universal.
   

sábado, 6 de junio de 2020

Entrevista a José Urbina

junio 06, 2020
José Urbina
José Urbina

José Urbina Pimentel es un historiador, docente y escritor venezolano, nacido en Boconó, población trujillana en 1965, radicado desde hace algunos años en la ciudad de Ejido, estado Mérida, ubicadas ambas en la cordillera andina del país. Luego de cumplir durante su infancia y adolescencia, las etapas de la educación primaria y secundaria en

Biografía

José Urbina Pimentel es un historiador, docente y escritor venezolano, nacido en  Boconó, población trujillana en 1965, radicado desde hace algunos años en la ciudad de Ejido, estado Mérida, ubicadas ambas en la cordillera andina del país.

Luego de cumplir durante su infancia y adolescencia, las etapas de la educación primaria y secundaria en su localidad natal, a los dieciocho años de edad se traslada a la ciudad de Mérida para cursar estudios superiores en la Universidad de Los Andes, matriculándose en las carreras de Historia y de Educación, y posteriormente, al culminarlas satisfactoriamente, continuar profundizando su formación académica a nivel de postgrado en las áreas de la Gerencia Educativa,  la Planificación Educacional y las Ciencias Políticas.

Se ha desempeñado durante treinta años como docente e investigador en diferentes instituciones de la región, siendo Profesor en la Universidad de Los Andes, la Universidad Católica Cecilio Acosta, la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, así como en varios establecimientos de educación secundaria de Mérida y Ejido.

Dentro del campo de la investigación socio-histórico-cultural, ha desarrollado varias líneas temáticas de carácter histórico y educativo, de las cuales aparecen publicadas el libro «Laboratorio de Ciencias Sociales como medio didáctico de aprendizaje» (2020, Editorial Académica Española) y como artículos en revistas científicas: «Hijos de inmigrantes colombianos en el páramo merideño, escuela y memoria cultural» (2005, Universidad de Los Andes), «La literatura y el arte del siglo XIX en Venezuela y su influencia en la construcción de un imaginario cultural republicano.» (2017, Universidad de Carabobo) y «Fundamentación del laboratorio de ciencias sociales como medio didáctico de aprendizaje». (2019, Universidad de Carabobo).

Por otro lado, la inclinación por la literatura en general, la ha compartido con la escritura, sobre todo de poesía y el relato, aunada a la novela, género en el cual viene recientemente incursionando, con la producción de «Una tara negra llegó a mi puerta» (2020), aun inédita, pero en trámites para su publicación.

Su poesía se caracteriza por una constante búsqueda de espacios vitales, donde los sueños, las emociones y los recuerdos, dentro de mundos que cabalgan entre la fantasía y la realidad, a veces tangible, a veces etérea, transitan una ruta inacabable de esperanzas, influenciado tal vez por las tempranas lecturas de Antonio Machado, Pablo Neruda y Andrés Eloy Blanco. Dentro de este estilo literario ha escrito varios poemarios, los cuales se encuentran aún inéditos.

En cuanto a la prosa, a diferencia del híbrido verso, su propuesta tiende a ser totalmente realista, concreta. Descriptiva de la vida misma, donde lo sencillo se hace complejo, y lo particular se universaliza. Su narrativa juega a la reconstrucción de la cotidianidad, como un acto secuencial, donde los pequeños detalles reclaman atención, dando saltos retrospectivos, que invitan al lector a realizar constantes viajes en el tiempo y en el espacio.

Un aspecto fundamental de su propuesta literaria es la innegable presencia de una interrelación cultural y geoespacial que se desplaza entre el campo y la ciudad, uniendo la ruralidad y lo urbano como parte esencial de los pueblos y sus habitantes, quienes tienen marcadas las raíces en cada cerro que limita sus horizontes. Es allí donde aparecen de vez en cuando, la referencia y el canto a la localía boconesa, a sus esquinas, a sus calles y gentes, y sobre todo a los colores de su geografía natural.

Es ganador del Segundo Lugar en el Concurso Literario «Tránsitos de papel» 2019, en el Género «Cuento» de la Universidad de Los Andes, con el relato «Extranjero en mi propia tierra», en espera de ser publicado por la institución convocante.

Entre su obra publicada destacan: «El poema del silencio», «La maga de la risa» y «La creciente», relatos que forman parte de «Noveles» (2020), libro de acopio de nuevos autores latinoamericanos, editado en Chile por el grupo literario «Letras y Literatura»; así, de igual manera, aparece incluido en «Proclamación de la Heredad. Boconó: Estancias y Vivencias» (1998), texto que recoge notas literarias y comentarios de autores venezolanos y extranjeros sobre Boconó, recopilados por Lourdes Dubuc de Isea

Adentrándose dentro del mundo de la comunicación virtual a través de la red, crea y administra los blogs «Ruta de la palabra» - rutadelapalabra.blogspot.com – y «Didáctica y Ciencias Sociales» – didacticaycienciassociales.blogspot.com -, en los cuales aparecen entre otras obras y lecturas de varios autores, parte de sus inquietudes intelectuales.

Actualmente adelanta el relato «El primer pecado».


Entrevista


Si bien, siempre has estado ligado al mundo de las palabras, ya que eres historiador ¿en qué momento de tu vida decidiste incursionar en el mundo de la expresión literaria?

Bueno, pienso que forma parte de un acercamiento temprano a la lectura, muy temprano, a eso de los 9 o 10 años cursando quinto grado, cuando comencé a tomar gusto por los libros. A esa edad leía los textos de mitología o de historia que podía conseguir a mi alcance, sobre todo me llamaba la atención la época medieval, e incluso periódicos, y compraba los diarios con el dinero que me daban para la merienda de la escuela; es decir que cambiaba el agradable acto de saborear unos pasteles, por un «Meridiano» o «El Nacional». Y por supuesto que la práctica de leer me brindó cierta fluidez para escribir, y ya de adolescente, recuerdo que fue cuando tenía 15 años, que escribí mis primeros poemas: unos incipientes versos, contestatarios, con ese toque rebelde que sale por los poros a esa edad, de esa necesidad de cambiar el mundo, llenos de canto insurgente. Estos son unos folios amarillentos, que aún guardo en la gaveta de los recuerdos.

Y así continué escribiendo mucha poesía, y en la época de estudiante universitario, también ensayos, hasta que sin darme cuenta, cada día quería escribir más, para expresar mundos íntimos, interiores y conectarlos con realidades, tangibles o ficticias, dedicándome pues, desde hace tiempo, a relatar.


¿Cómo sientes que ha influenciado en tus textos literarios tu experiencia como investigador socio-histórico-cultural?

Ciertamente ha influido. Es un hecho que no puedo obviar. Ha sido una gran oportunidad silente, un apoyo que siempre está ahí.

Adentrarse en la lectura y la investigación de la evolución de las sociedades, de su idiosincrasia, brinda un marco referencial fundamental para conectarse con el pensamiento y los sentimientos que se transmiten a través de la escritura, a través del conocimiento cultural y la existencia de la relación tiempo-espacio. Un ejemplo pudiera estar en esa búsqueda constante a la retrospección, que utilizo en mi manera de relatar, girando situaciones y personajes dentro de ciclos históricos.


Sé que en el mundo de la poesía has sido influenciado por Machado, Neruda y Andrés Eloy Blanco, sin embargo, en la prosa ¿quiénes te han inspirado?

A pesar de que el autor que más he leído sea a García Márquez, porque ¿a quién no le va a gustar, digo desde mi esencia como latinoamericano, esa riqueza de ideas sobre nuestra mágica forma de ser, que recrea en sus notas el célebre colombiano?, no he desarrollado mi narrativa a través de la fusión de mundos reales y fantásticos. Escribo fundamentalmente enmarcado dentro de una realidad descriptiva, creo que sin imitar a nadie, ya que sale de mis nimiedades particulares, de esa cotidianidad simple, sencilla en la que vivo.

Ahora bien, me llaman mucho la atención, por su narrativa personalista, Vargas Llosa e Isabel Allende, y por supuesto como un gran narrador descriptivo de los espacios y las realidades culturales, el gran maestro Gallegos.


Tienes un blog llamado «Ruta de la palabra», ¿cuándo decides crearlo?, ¿cuál fue tu motivación inicial?

Sí, mi blog personal, y por supuesto el de mis amigos que tienen de vez en cuando a su lado, ese «duende inquieto», o como le decimos en mi Boconó natal, «momoy», que los incita en los tiempos de «ocio» a escribir.

Hace unos años, le di forma y concreción a la idea, más como un ejercicio de ensayo y error, en la curiosidad de mis muy básicos conocimientos y destrezas tecnológicas, pero con la firme intención de poder mostrar mis poemas y otras notas acopiadas en archivos en mi computadora, o escritos a mano y guardados en viejas carpetas, así como de otros autores, tal el caso de mis amigos, mis «panas» que también escriben, y mantienen sus trabajos inéditos, en el oscuro anonimato del desconocimiento.

Y de esta manera, en medio de los rudimentos técnicos, pues logré construirlo, dándole vida en la red, y gracias al gran apoyo metodológico recibido por parte del grupo de interés literario chileno «Letras y Literatura», del cual tú formas parte, hoy muestra una imagen y una diagramación más adecuada para la interacción.


¿Sobre qué cosas escribes en el blog?

En «Ruta de la Palabra» publico principalmente mis inquietudes literarias personales, mis poesías, relatos, notas, pero también la de mis amigos poetas, que motivados por la lectura de la página, han decidido aportar sus producciones para inmiscuirse en este intercambio de ideas

Como mencioné anteriormente, también se reflejan palabras y comentarios hechos hermosos cantos para la posteridad, de grandes genios de la literatura universal.


Me has contado sobre una novela que está en trámite de publicación, la cual recibe el nombre de «Una tara negra llegó a mi puerta» ¿podrías darnos una sinopsis sobre ella?

Esta es una novela breve, muy intimista, sin diálogos, acercando a convertir en un largo monologo, que escribí como una deuda sobre una situación vivida hace años atrás, exactamente en 2015.

En ella, a partir de una penosa convalecencia por la cual pasa mi padre durante unos meses, a raíz de un aparatoso accidente, hasta que fallece, reconstruyo parte de la historia familiar, la idiosincrasia cotidiana de mi entorno, y los sinsabores y alegrías del amor filial. Cuando afirmo que era una vieja deuda por saldar, es que sé que concebí la idea, en una larga noche de desvelo de hospital, durante los días dedicados al cuidado de papá, y que al prometerme a mí mismo escribirla algún día, desde ya redactaba mentalmente en horas de silencio y soledad, páginas de una trama, que por supuesto retomada años después no es la misma.

Es una narración esencialmente realista, y descriptiva, en la cual detallo parajes, caminos, montañas, sabores, olores y amistades, y que espero ver concretada su publicación.


Para finalizar ¿cómo resumirías tu experiencia literaria hasta el momento?

Sin duda alguna, no puedo decir otra cosa que gratificante. Primero, porque desde siempre me ha permitido expresar mis emociones, sentimientos y mi visión del mundo a través de la palabra, cada vez que es necesario, y emergen como expresión de mi yo interior.

Y segundo, este 2020, a pesar de la voraz pandemia que acecha a todos por igual, ha sido para mí excepcional en lo literario, pudiendo decir inolvidable por lo prolífico en cuanto a aciertos. Muy productivo y noticioso: haber culminado de escribir la novela en enero; y casi inmediatamente, obtener el Segundo Lugar dentro del Género de Cuento, en un concurso literario abierto en 2019, por la venezolana Universidad de Los Andes; así como la inclusión de varios de mis relatos en «Noveles», texto de compilación de nuevos autores latinoamericanos, editado desde Chile por «Letras y Literatura»; y por último, la edición en Europa, aunque no es una obra de carácter literario, de un libro sobre didáctica de las Ciencias Sociales.

miércoles, 13 de mayo de 2020

AVIADORES en SUDAMÉRICA (VUELO NOCTURNO de A. SAINT EXUPERY)

mayo 13, 2020
   Antes que los estrépitos de la segunda guerra mundial colapsaran con el cotidiano progreso, este parecía no acabarse. Fueron muchos los adelantos de esos tiempos; uno de los mas destacados fue la comunicación, ya sea en radio, cine, buques o aviones.
   En el suelo de Sudamerica, en donde se desarrolla la intensidad de este libro, Riviere debe tomar decisiones difíciles; por ejemplo, decidir cual avión habrá de aterrizar. Fruto de su experiencia con los aviones de reconocimiento y correo, Antoine de Saint Exupery (1900-1944) desarrollo, en su pasión, todo tipo de interpretaciones no ajenas, completamente, a su experiencia. Riviere, por ejemplo, personifica al jefe de las comunicaciones nocturnas que unen a Buenos Aires con distintas ciudades; desde la Patagonia argentina, hasta la ciudad de Santiago, pasando por Asunción, Montevideo, Mendoza, Porto Alegre y Florianapolis. Uno de sus mejores pilotos, Fabien, se encuentra, con su nave, al sur de la Argentina en medio de una tormenta. Todas las ciudades argentinas de la zona no le abalan el permiso para aterrizar en sus pistas. Fabien vuela alto para luego percatarse de que esta sobre el Mar Argentino. Mientras realiza sus intrépidas maniobras, Reviere estará en la base de mandos de Buenosa Aires, supervisandolo todo, e intentando calmar a la esposa del piloto extraviado. Concluida la tormenta, el informe oficial dará una terrible novedad.
   Dibujado casi al mismo estilo que El Principito, Vuelo Nocturno es un homenaje a los héroes de la aviación, quienes, arriesgando su vida, hicieron más sencilla las vidas de una infinidad enorme de personas. Pero, secretamente, también es un vaticinio inescrutable al trágico fin de Antoine de Saint Exupery cuando un aviador lo derribo durante la segunda guerra mundial.

 escrito por Yamil Leonel Rogelio Artigas
#VueloNocturno #SaintExupery

lunes, 27 de abril de 2020

Dionisio de Halicarnaso

abril 27, 2020
Historia y retórica, fueron estas categorías en las que se destacó Dionisio de Halicarnaso, autor griego de cuya vida todo lo que se conoce se encuentra plasmado en su obra. Origen de Dionisio Para obtener detalles acerca de la vida de Dionisio es necesario recurrir a su obra. Este autor nacido entre el 60 y el 55 a.C en la ciudad de Halicarnaso fue hijo de un hombre llamado Alejandro.
Dionisio de Halicarnaso
Dionisio de Halicarnaso
Imagen de Wikimedia

Historia y retórica, fueron las categorías en las que se destacó Dionisio de Halicarnaso, autor griego de cuya vida todo lo que se conoce se encuentra plasmado en su obra.

Origen de Dionisio

Este autor nacido entre el 60 y el 55 a.C en la ciudad de Halicarnaso fue hijo de un hombre llamado Alejandro. En el año 30 a.C se trasladaría a Roma, ciudad en la que se radicó por 22 años, período en el que adoptaría el latín como lenguaje aprendido y obtendría conocimientos de las antigüedades romanas, situación que le favorecería tiempo después para escribir sus libros de Arqueología.

Mientras estuvo en Roma ejerció como maestro de retórica, pero sus clases no eran impartidas en una escuela pública sino de forma particular a personas como Ammeo, Rufo Metilio, Gneo Pompeyo Gemino, Elio Tuberón; a quienes luego el historiador dedicaría parte de sus obras retóricas.

Dionisio, además, hizo énfasis en los escasos aportes realizados por Platón y Tucídides con relación al futuro orador. Contaba con una amplitud mental que superaba a la de muchos aticistas griegos y romanos y, al igual que Cicerón, consideraba la obra de Demóstenes como el epítome de la elocuencia.

Para el año 7 a.C tras conocerse la composición de un compendio de su obra Arqueología no se tuvo más noticias acerca de su actividad literaria, por lo que se supone pudo haber fallecido, hecho que podría estar sustentado en el mal estado de salud que venía presentando.

Estilo de Dionisio

En muchos de los textos escritos por Dionisio de Halicarnaso se evidenció una marcada postura del autor en favor del aticismo, siendo este, un estilo que hacía referencia a la delicadeza y elegancia de los escritores y oradores atenienses de cuyos exponentes destacaron Apolodoro de Pérgamo y Cecilio de Calates. Gracias a la adopción de estas nociones aticistas las obras de Dionisio se vieron dotadas de clasicismo, mostrando en Arqueología lo mejor de sus habilidades en la retórica, en donde además puso de manifiesto su intención de imitar el estilo de otros autores como Demóstenes, Isócrates y Lisias, tomando lo mejor de cada uno.

En el caso de Isócrates, Dionisio tomó la precaución de evitar el hiato, haciendo uso en cambio de una prosa periódica, mientras que de Demóstenes aplicó la osadía de sus metáforas. Es así como en Arqueología romana Dionisio le asigna a la historia un tono retórico y placentero que iba en contra de lo usado por Polibio en su versión.

En lo que respecta al léxico empleado por Dionisio en sus obras retóricas, este representa una mezcla de palabras del lenguaje corriente con aquellas pertenecientes a la lengua poética, utilizando nombres metafóricos en sustitución de un vocabulario técnico del cual carecía.

Obra de Dionisio de Halicarnaso

La mayoría de las obras que conformaron el trabajo de Dionisio de Halicarnaso surgieron durante su estancia en Roma en las que se esforzó por exponer la historia de la ciudad y efectuar una crítica literaria de grandes exponentes como Demóstenes, Lisias y Tucídides, entre otros. En el ámbito de la crítica literaria y la retórica, Dionisio de Halicarnaso daría muestras de su talento escribiendo obras como Sobre Tucídides, Sobre Dinarco, Sobre la mímesis, Sobre el estilo de Demóstenes, Sobre la colocación de las palabras y Sobre los oradores antiguos.

Arqueología romana: Consagración de Dionisio como historiador

No obstante, su trayectoria literaria llegaría a la cumbre con Antigüedades romanas o Arqueología romana, obra en la que el autor muestra la historia de Roma, abarcando desde el periodo mítico hasta llegar al inicio de la primera guerra púnica. Para su realización Dionisio de Halicarnaso se tomaría un periodo de dos décadas, iniciando su publicación en el año 8 a.C, siendo el griego el lenguaje usado para su composición.

Con esta obra el autor intentó relevar el trabajo que había estado llevando a cabo Polibio en su historia de Roma. Basándose en ello, Dionisio toma la iniciativa de poner en marcha su narración desde los tiempos primitivos de la ciudad hasta llegar al año 264 a.C, etapa en la que inicia la historia de Polibio.

En lo que respecta a la estructura, Arqueología romana se compone de 20 libros de los cuales 9 se encuentran preservados íntegros, mientras que el 10 y 11 están casi en su totalidad y el resto se encuentra incompleto. No obstante, es posible encontrar fragmentos del trabajo de Dionisio de Halicarnaso en escritos de Constantino Porfirogéneta, así como en un epítome descubierto en un manuscrito de Milan por Angelo Mai. También es posible encontrar vestigios de esta obra en los 3 primeros libros de Apiano y en las biografías de los autores Camilo y Coroliano de Plutarco.

El propósito principal de Dionisio con la creación de Arqueología romana fue el de generar una conciliación entre los griegos y el gobierno del Imperio Romano, haciendo énfasis en las cualidades de sus conquistadores. Para Dionisio la historia es filosofía que se predica con ejemplos, lema que adoptaría del punto de vista de los retóricos griegos.

En la realización de esta obra el autor recurrió a la consulta de las mejores fuentes, siendo su trabajo y el de Tito Livio considerados como los únicos en relatar de forma detallada la historia temprana de Roma.

En esta obra Dionisio no deja margen a la duda o la incertidumbre, ahondando en cada detalle de la Historia de la ciudad y haciendo referencia de numerosos documentos históricos. Junto con esto, Dionisio deja en claro su talento retórico introduciendo extensos discursos y narraciones de las batallas y combates más destacados.

Fuentes
- Historia y Biografía: Dionisio de Halicarnaso. Por Leydy Montoya
- Ruiza, M., Fernández, T. y Tamaro, E. (2004). Biografia de Dionisio de Halicarnaso. En Biografías y Vidas - La enciclopedia biográfica en línea. Barcelona (España).
- La web de las biografías: Dionisio de Halicarnaso (s. I d.C.). Por Teresa Jiménez Calvente.

viernes, 17 de abril de 2020

Una PASIÓN del ESTÍO(PRIMER AMOR de Ivan Turgeniev)

abril 17, 2020
   




Esta novela del escritor ruso Ivan Turgeniev (1818-1883) tiene una relación casi directa con Anna Karenina de Tolstoi: su personaje femenino, la hija de la princesa Zasenika, Zenaida, tiene un carácter coqueto, vivaracho y atractivo. Su punto de vista apasionado de la vida y su personalidad recia la convierten en un personaje entrañable y llamativo. Tiene veintiún años y se ha mudado a una casa vecina de la del joven de diecisiete años Voldemar. Sus costumbres son un tanto mundanas, pero no explicitas y, merced a ciertas circunstancias, Voldemar se vera en ellas.
   Tres hombres, de edad madura,  quedan solos después de una cena y uno de ellos, el anfitrión, propone que narren la historia, sus convidados,acerca del primer amor. Uno de ellos menciona que su primer experiencia amorosa es de las pocas comunes y, escusandose por ser poco elocuente, convence al par de señores de que escribirá dichas experiencias para su posterior lectura. Este hilo argumental da hincapié a la historia de Voldemar y su amor por Zenaida.
   Pero esta pasión juvenil se vera truncada en un círculo amoroso. Zenaida se enamorara nada menos que del propio padre de Voldemar.
   Si bien la obra lleva ese título, para el propio Turgeniev esta era una historia trágica. Aquí el personaje principal es el femenino, Zenaida, y Voldemar apenas es un espectador que cumple el rol de divulgar esa historia para el perpetuo recuerdo de su padre. Al mismo tiempo el autor reconocera, más tarde, el valor autobiográfico que le dio a la trama.

escrito por Yamil Artigas

#yamilartigas #turgeniev #letrasyliteratura

viernes, 10 de abril de 2020

«El otoño del patriarca» y el mito del poder (Gabriel García Márquez)

abril 10, 2020
Aunque el sentido habitual de la palabra mito hace alusión a una historia ficticia, esta palabra posee múltiples sentidos que es dable considerar. Mito también es relato, noticia, mensaje, deliberación consigo mismo, rumor, fábula, cuento. Antes de ser Gabo, es decir, antes del estrepitoso éxito de Cien años de soledad y de escribir la epopeya de un pueblo latinoamericano que es el arquetipo de todos los
El otoño del patriarca - Gabriel García Márquez
Imagen de LetrasLibres

Aunque el sentido habitual de la palabra mito hace alusión a una historia ficticia, esta palabra posee múltiples sentidos que es dable considerar. Mito también es relato, noticia, mensaje, deliberación consigo mismo, rumor, fábula, cuento.[1]

Antes de ser Gabo, es decir, antes del estrepitoso éxito de Cien años de soledad y de escribir la epopeya de un pueblo latinoamericano que es el arquetipo de todos los demás, Gabriel García Márquez escribió una señera novela que reflexiona sobre el mito del poder, analizando en una intensa prosa —que más se acerca a la poesía— la figura del patriarca. Este es, asimismo, arquetipo de los patriarcas de todas las épocas, pero con los matices característicos de la particular idiosincrasia de nosotros, los latinos. Arriesgaré una aventurada afirmación y diré que esta es la obra más compleja de García Márquez —y con ello no digo que sea mejor o peor que otras del nobel colombiano—. Pudiéramos decir, además que incluso todo el universo de Gabo ya se encuentra in nuce en esta obra; cuando el patriarca celebra el centenario de su gobierno, «murmuraba más absorto que triste madre mía Bendición Alvarado de mi destino, cien años ya carajo, cien años ya, cómo se pasa el tiempo». Toda la pesantez de la existencia del patriarca deja entrever los destinos de las diversas generaciones que amarán, odiarán y morirán durante ese periodo de cien años en el pueblo de Macondo.

Pero la novela no transcurre allí, en Macondo, sino en las Antillas, en un lugar que es todos los lugares en Latinoamérica. La época tampoco es clara, pero la narración evidentemente no es histórica, y de allí el carácter mítico del relato del patriarca. Su vida es narrada por él y por los demás personajes que le rodean, en una prosa que transita sutilmente entre las diversas voces que elaboran el retrato del único personaje. En sentido estricto, no se cuenta la historia, porque nada de sus dichos y hechos se encuentran escritos, y a falta del registro histórico, los testimonios se convierten en leyenda, y la leyenda en historia oficial, sobre todo para las nuevas generaciones dentro de la misma novela, para quienes el patriarca era más una imagen construida que una persona real (¿no es acaso lo que sucede con todo dictador, o incluso, con todo personaje de la historia?). Cuando lo encuentran muerto no lo reconocen, porque una figura histórica es irreconocible, es decir, porque la construcción que hacemos de los personajes de la historia suele ser más grande que la sencillez y medianía de todo ser humano, por peculiar que sea. En ello radica el poder del mito.

Pero en este caso concreto, podemos tender un puente entre el poder del mito que construyó sobre sí mismo el patriarca, y hablar en consecuencia del mito del poder, es decir, de la naturaleza misma de detentar el poder. Es un tópico por todos aceptado el aforismo de Lord Acton según el cual «el poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente.» Poco se ha dicho, sin embargo, sobre la naturaleza misma del poder, que parece entrañar la destrucción de quien lo posee, cuanto más si este poder es supuestamente ilimitado. Pero ¿quién puede limitar al poder sino el poder mismo?

El primer límite autoimpuesto del poder es que, por su propia esencia, es efímero. Tratar de mantenerlo a toda costa acarrea un sinnúmero de dificultades, como acontece con el patriarca, quien padecerá la sospecha incluso de sus más cercanos. La paranoia es la enfermedad habitual del déspota, que ve un potencial traidor en cada amigo, una malvada intención en la acción más insignificante, y una secreta conspiración tras cada uno de sus pasos.

Y ello nos lleva a otra característica del poder: la soledad. El que está por encima de los demás es un autoexcluido. Nadie habita su mundo porque el mundo compartido es el de los de abajo: su realidad está en su mente, e intenta a toda costa hacer coincidir a la realidad con su deseo. Trata por ende de imponer su voluntad a los demás, pero aquí existe otro límite, la voluntad de los demás es inalienable. El patriarca podía obligar a todos a asumir que la noche fuera la mañana, pero la realidad se mantenía inalterada más allá de la necedad de su deseo. Podía obligar a todos a que le aplaudieran, pero no a que lo amaran, aún cuando en ello radica el aspecto narcisista del patriarca —y de todo líder—, en ser amado por su pueblo. Por último, para que el poder sea tal debe de ejercerse, porque de otra manera es cualquier cosa menos poder. Un personaje central, José Ignacio Sáenz de la Barra, tratará de convencerle de que el poder y el mandar son cosas distintas, «el mundo es suyo, general» le decía con un dejo de adulación para hacer sentir poderoso al patriarca, mientras que el propio Sáenz era el que mandaba a asesinar a los opositores del régimen —reales o ficticios—. Pero el engaño quedó al descubierto: el poderoso manda, el débil obedece, de tal manera que no es posible una disociación de ambos términos.

Tras el final de la novela queda el enigma, ¿quién era el patriarca? No podemos saberlo cuando él mismo parece desconocerse al ver una imagen suya en una pantalla. García Márquez sólo nos permite entrever un nombre, Nicanor, con el que la muerte le llama. Nicanor viene de Niké-anor, el vencedor de los hombres. No es un nombre tanto como un símbolo. El patriarca es el vencedor de todos, de sus opositores, de los militares, del pueblo mismo, y hasta de sus propios amigos. Sin conocer el amor, motivado siempre por ese fuego que lo consumió durante toda su vida, no posee más que el poder sobre su casa, su pueblo, todo su mundo. Pero ¿de qué le sirve a un hombre ganar el mundo, si con ello se ha perdido la vida?

Notas
[1]↑ Significados que se pueden encontrar en la entrada del término mythos en el Diccionario Manual Griego. Ed. Vox, 2000, p. 403